Shumeikers y la ruptura de la ilustración convencional

El mundo de la ilustración, independiente de todas las disciplinas, se enriquece cada día con nuevas obras. El artista nacional Tomás García, alias Shumeikers, lanzó recientemente su libro de cómics “Si quieres te lo regalo”, un libro de estilo similar al reconocido Liniers, pero hecho en nuestro propio país y con temas contingentes a nuestra realidad.

Por Ma. Cristina González

El 31 de julio en pleno centro de Santiago se llevó a cabo el lanzamiento de “Si quieres te lo regalo”, el nuevo libro de cómics de Shumeikers. El libro fue lanzado a modo de preventa en la reciente ComicCon que se realizó en Santiago en el mes de mayo en Espacio Riesco. Allí muchos de sus seguidores pudieron adquirir las ilustraciones antes de que salieran a la venta en librerías. Pero fue en la Galería Plop! De calle Carmen, donde dio el puntapié inicial de “Si quieres te lo regalo”.

Tomás Cisternas es un publicista que, a sus 32 años, resplandece como un adolescente. Su creatividad lo ha llevado a la publicación de un nuevo libro de cómics, que presenta diversas situaciones de la vida real de mano de sus particulares personajes.

Un cactus que se llama Pacífico, un Vaso Medio Lleno con características humanas, dinosaurios, la mayoría de sus personajes cuadrados y de ojos cerrados, sin cabellera, el malestar encarnado en Irma y muchos otros integrantes poseen las historietas de Shumeikers. El ilustrador, que humildemente no se considera un artista, se dedica a los dibujos desde pequeño, cuando iba al colegio. Ahí en vez de escribir sobre las materias que pasaban los profesores, se dedicaba a llenar sus cuadernos de monitos.

Le costó tomarse la ilustración en serio. Estudió publicidad y, como cualquier persona, tiene un trabajo corriente durante el día. Donde desarrolla campañas publicitarias y piensa en cómo ofrecer nuevos productos en el mercado. Pero al llegar a casa, se toma todas las noches un momento para dejar volar la imaginación en lo que realmente le gusta: los Shumeikers. Los sábados también son sagrados para desarrollar nuevas creaciones y el día completo lo dedica a sus personajes.

Los Shumeikers son sus creaciones, todos los integrantes de sus viñetas que tienen características singulares. Pero ese peculiar nombre pasó a ser también su seudónimo, una palabra que marcó su carrera como ilustrador y su forma de dibujar. Cuando niño, Tomás vio una película con su hermana donde había una pareja de ancianos muy adorables y aparecieron solo al principio. Casi al término de la película, se descubrió que Los Shumeikers eran criminales. “Después de eso con mi hermana estuvimos riéndonos toda la noche y al otro día les escribimos una canción, un blues” comenta el publicista. Poco a poco se fue adueñando de ese seudónimo que tantos buenos recuerdos le traía, hasta llegar a identificarse por completo con él.

Shumeikers publica diariamente sus tiras en el diario La Hora, desde donde ha logrado ser reconocido por más personas. Pero su llegada al periódico no fue fortuita, había sido padre recientemente, se había casado y necesitaba un mayor grado de responsabilidad con respecto al dibujo. Tras esos acontecimientos personales llevaba tres años sin dibujar, y fue su esposa quien lo convenció de volver a las pistas. “Una señal fue escribirle a un diario, el que sea, y ver qué me dicen”, confiesa Tomás. Así fue como llegó en el momento justo a La Hora, donde recientemente se había desocupado el puesto de ilustrador.

No pensó nunca en hacer de las ilustraciones un trabajo, “nunca me gustó mucho el dibujo porque en el colegio siempre me decían “Tomás el que dibuja” y eso me daba mucha lata”, recuerda el ilustrador. La inspiración es un gran tema para aquellos que viven de la creatividad propia y para Shumeikers, que no estaba acostumbrado a tener entregas diarias y un nivel mayor de compromiso, las cosas no fueron tan fáciles. Asegura que “muchas veces me sentaba a dibujar y simplemente no tenía la idea”, por lo que familiares, objetos y recuerdos, fueron elementos fundamentales al momento de emprender ese desafío. “Me siento un receptor de ideas. Las ideas me llegan. A veces voy caminando y se me ocurre qué dibujar”, señala el dibujante mientras enseña su libreta de mano, llena de bocetos con ideas que anota rápidamente durante el día.

El publicista no se complica por los materiales que utiliza para la composición de sus viñetas. Su parte favorita, la cual denomina “parte romántica”, es cuando realiza los bocetos con plumilla o tinta china, donde perfila cada uno de los personajes y paisajes. La denominación de “romántica”, es por los materiales que utiliza, los cuales románticamente se asemejan a los de un escritor. Luego deja secar y pinta con acuarelas. Comenzó con las acuarelas básicas que piden en los colegios, con el pincel que, comenta entre risas, “no sirve para nada”. Pero ahora que ha convertido esto en algo serio, utiliza acuarelas para profesionales en forma de tubo.

Tomás es autodidacta, nunca le enseñaron a dibujar sus cómics o le mostraron las técnicas para obtener mejores resultados. Es por esto que al momento de crear, se aferró a los dibujantes que admiraba, entre ellos Bill Watterson, Gary Larson (que no pinta sus obras), Alberto Montt, Peanuts, Liniers y el más curioso de todos: Mario Bros. Sí, Mario Bros de los videojuegos. Se inspiró en el juego protagonizado por el hermano de Luigi debido a los paisajes. Shumeikers solía jugar ese juego cuando niño y los paisajes le llamaban la atención, las nubes en el fondo, el cielo azul. “Yo pensaba: me encantaría estar ahí y por eso a mis paisajes les hago eso. Así me dan ganas de estar en mis propios dibujos”.

Los personajes nacieron cuando Tomás quiso entrar a una agencia de publicidad y para conseguir el trabajo tenía que mostrar obras donde mostrara creatividad en el ámbito publicitario. Allí se propuso hacer diez historias y consiguió finalizarlas además de obtener un puesto de trabajo. Pero curiosamente los personajes son cuadrados y no es un detalle al azar. La hermana de Tomás al dibujar, se guiaba por las líneas del cuaderno de matemáticas, por lo que sus dibujos quedaban cuadrados. “Yo me burlaba de ella porque no sabía dibujar monos redondos y le preguntaba que cómo hacía cosas tan feas, hasta que un día se los copié” rememora el autor de las viñetas, quien disfruta de que sus dibujos sean raros.

Shumeikers demuestra que la ilustración no es necesariamente un buen dibujo. En sus libros se ponen en relevancia otras cosas, los significados, la importancia de las historias y los temas, la calidez del humor. “Lo que intento hacer todos los días es causar algo, impactar en cierta forma”, asegura Tomás.

Pero, ¿de dónde viene el nombre del libro “Si quieres te lo regalo”? Cuando Shumeikers comenzó con las tiras cómicas, prestaba mucha atención a los comentarios de sus lectores y se dio cuenta de que lo suyo no era el humor. Se decidió por un lado un poco más romántico, creando una sección de viñetas que se pudieran regalar a los seres queridos, hechas para compartir. Fue así que creo una tira donde se representaba el universo, que una persona podría regalar a otra. Esa ilustración se llamó “Si quieres te lo regalo” y recientemente, cuando la editorial buscaba el nombre para el nuevo libr, escogieron esa ilustración para retratar la serie de viñetas de la nueva entrega, asimilando que todo el contenido del libro se asemejaba al universo contenido en la portada.

Tomás ha ganado a lo largo de su carrera numerosos premios por sus ilustraciones. Entre ellos 1 león de plata y 2 leones de bronces en Cannes Lions Francia, 1 oro en Andy Awards en NY, 1 oro y 1 plata en LIA Awards en Londres, 1 bronce en Clio Awards en NY, 2 bronces en New York Festivals, 1 Grand Prix, 8 oros, 1 plata 5 bronces en Achap, 1 oro 1 plata y un bronce en Wave Festival en Brasil y 3 oros 3 plata y 1 bronce en el Ojo de Iberoamérica en Argentina.

El ilustrador confiesa que quiere seguir en el camino de la ilustración, donde está abriéndose paso. Está siempre preocupado de sus lectores, respondiendo las sugerencias y se mantiene en constante interacción con quienes le siguen. Sus aspiraciones están claras: “Quiero dejar de trabajar en publicidad. Me levanto y me acuesto pensando en eso y sé que es difícil. Pero sé que cuando me dedique a esto voy a tener mis objetivos más claros”, sentencia un ensoñador Shumeikers.

A continuación, te dejamos imágenes del lanzamiento de “Si quieres te lo regalo” y de algunas viñetas hechas por Shumeikers.

 

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